Resulta un titular desconcertante pero es una cruda realidad. La inversión de las empresas tecnológicas se ha incrementado de manera importante durante la etapa de confinamiento como consecuencia de la pandemia por COVID-19, y no es de sorprender si entendemos que el uso que estamos haciendo de apps, gadgets, software y hardware es muchísimo mayor que en aquella ya lejana ‘vieja normalidad’.
Nuestros hábitos de consumo informativo y de contenidos han inclinado la balanza en gran medida a lo digital. Internet se ha convertido en el centro de nuestras comunicaciones, en la vía para proseguir con nuestro trabajo, y en la principal ventana de entretenimiento.
El profesor García Avilés de la Universidad Miguel Hernández, destacó cifras de Bloomberg donde se muestra que mientras Netflix tardó casi 7 años y medio en alcanzar 50 millones de usuarios, Disney+ alcanzó una audiencia similar en apenas 5 meses.

Para que esto ocurra, debe haber un público listo para demandar el servicio y suscribirse. Claro está, a Netflix le ha costado un poco más porque fueron los pioneros: tuvieron que cambiar la mentalidad de unos usuarios de internet que venían de la cultura de lo gratis y lo pirata a través de servidores de duduso manejo y programas muchas veces infectados de una vasta cantidad de software malicioso.
El trabajo de Netflix pasó por educar a la audiencia en que para tener contenidos de calidad, hay que recompensar ese trabajo, y ello, se hacía en metálico. Así un modelo de negocio se ha convertido en cultura principalmente de los Millennials y la Generación Z. Y así hoy, en plena etapa de confinamientos, surgen entre otros tipos de consumidores, esos que la consultora alemana Wavemaker ha denominado como el usuario «binge-capism«.
Antes de esta desafortunada coyuntura muy pocas personas conocían Zoom, y hoy se ha configurado como uno de los principales escenarios de encuentro social en el plano digital. Y quien dice Zoom dice Housparty también: un servicio de videollamadas interactivas que quiso comprar en algún momento Mark Zuckerberg y que como los chicos de Snapchat, se negaron a sucumbir a los tentáculos de Facebook.
Esta corporación de hecho ha sido de las más activas desde que inició el 2020, y claro está, gran parte de su actividad se ha desarrollado durante la pandemia. En primer lugar, y tras el éxito que venía reportando TikTok como nueva plataforma de creación de contenidos, Facebook le empezó a dar un nuevo empujón en EEUU (como ya es costumbre en primera instancia) a su servicio de micro-vídeos ‘Lasso’, el cual está operativo desde finales de 2018, pero por sus limitaciones geográficas aún se sabe poco o nada de él en el resto del planeta.
Asimismo, la mayor cantidad de esfuerzos se han concentrado a nivel global en Instagram, por ser una plataforma transversal, donde confluyen GenZ, Millennials y GenX. Estas acciones han ido dirigidas específicamente a las ‘stories’ donde ahora se han inluido stickers que permitan dar mayor visibilidad al comercio de proximidad, entre otras cosas.
También WhatsApp se ha visto beneficiado, quizás por ser de los servicios de comunicaciones más rezagados en opciones a través de videollamadas. Así, Facebook ha permitido que ahora puedan realizarse este tipo de conexiones con hasta 8 usuarios al mismo tiempo, duplicando así la restricción imperante.
Pero esto no queda aquí, pues en el ámbito de la realidad virtual y los contenidos inmersivos se trata de una empresa que ha tenido importantes ganancias. Trascendía en diversos medios a principios de 2020, que como consecuencia del confinamiento, en China había crecido de manera importante la demanda de visores de realidad virtual, al punto de agotarse en todos los comercios online posibles.
Esto ocurrió más tarde en EEUU con los visores Oculus Quest, fabricados por Facebook. De igual manera, la corporación ha reforzado su oferta de entretenimiento a través de las Oculus Venues, ofreciendo conciertos en vivo y eventos culturales en formato inmersivo, donde resaltan figuras como Wiz Khalifa y Lewis Capaldi, por ejemplo. O el acto de graduación de toda la promoción del 2020 en EEUU, organizada de manera online por la reconocida Ophra Winfrey, y que contó con la participación de la cantante Miley Cirus.
Tampoco dejemos de lado la competencia directa a Zoom y todas las plataformas de videollamadas con la opción de las Messenger Rooms, a través de la plataforma Facebook Messenger, que ya lejos de aquel inicial chat interno de la red social, desde hace tiempo tiene cada vez más vida propia.
Como última jugada, el popular reprositorio de GIF ‘Giphy’ anunció su venta a Facebook, para formar parte exclusiva de Instagram. Una movida empresarial importante tomando en cuenta que Giphy prestaba servicio a trvés del teclado Gboard de Google, así como permitía integrar GIF a diferentes plataformas sociales.

Ha llamado la atención por igual el incremento de publicidad a través de Facebook en Europa, de su producto Portal, que es el marco interactivo operado por Alexa, que ofrece esta corporación para potenciar la comunicación a través de FB Messenger, Instagram y WhatsApp, así como incentivar el consumo de contenidos audiovisuales a través de Facebook e Instagram.

Si no fuera por estas circunstancias Google no se hubiese visto en la necesidad de invertir esfuerzos en promocionar su herramienta Google Meet, para competir contra Zoom, e inclusive con Microsoft Teams en el ámbito profesional. Meet es la evolución de la aún operativa Hangouts, y que ahora se encuentra de manera gratuita hasta septiembre.
Ya parece lejana aquella edición cancelada del MWC en Barcelona, uno de los primeros macro eventos afectados por la expansión del COVID-19. Todos los años las tecnológicas exhiben en esta gala sus principales avances en materia de comunicaciones, productividad y entretenimiento móvil. Sin embargo, cada empresa continuó su camino de manera individual y prosiguió con sus lanzamientos. Así, en este trimestre venimos viendo productos nuevos por parte de Samsung, Xiaomi, Realme, LG, Sony, Apple, entre muchos otros. La publicidad, el marketing y el comercio por vía electrónica ha sido el motor de ello.
Hay otros gadgets ya tradicionales como el iPad, que por igual han incrementado notablemente su demanda como consecuencia de este nuevo contexto.
En definitiva, crecen de manera significativa las posibilidades y alternativas de comunicación, productividad y entretenimiento en apenas 5 meses que llevamos de 2020. Y todo apunta a que la ‘nueva normalidad’ estará signada por lo que podamos desarrollar a través del ámbito digital.
Y si tienen dudas hacia dónde podemos llegar, vaya como recomendación la serie en Prime Video «UPLOAD», ya que estamos en esto de consumir contenidos audiovisuales en plataformas de streaming on demand.